Geografia y clima
Geografía
Mallorca es la mayor de las Baleares, archipiélago situado en el Mediterráneo occidental, frente a las costas levantinas de la península Ibérica. Se originó durante el plegamiento alpino, en el Terciario (hace más de 20 millones de años). Mallorca, junto con Ibiza y Formentera, es la continuación de la cordillera penibética de la península Ibérica.
La isla de Mallorca tiene una superficie de unos 3.400 km2. Se distinguen dos áreas principales: la montañosa (1/5 parte de la superficie) y el llano. Hay dos cadenas de montañas:
- La Sierra de Tramuntana, que se extiende de norte a oeste a lo largo de 80 Km., tiene la cima más alta de las islas, el Puig Major (1.445 m.), así como una docena más que superan los 1.000 m. de altura. Sus montañas son morfológicamente parecidas, con cortados inaccesibles en la vertiente norte, mientras que son fáciles de ascender por la cara sur.
- La Sierra de Levante se encuentra a lo largo del extremo este de la isla, es más corta y mucho más baja que la de Tramuntana; evoluciona desde el noreste, con Sa Talaia Vella (562 m.), por Felanitx, al sureste (Puig de Sant Salvador, 510 m.), y prolongándose al sur, hasta el archipiélago de Cabrera.
El clima
Mallorca es una isla de clima típicamente mediterráneo. En los períodos glaciales que se han sucedido en el hemisferio norte durante el Cuaternario, que dieron paso al actual clima de carácter mediterráneo, Mallorca, por su condición de isla, mantuvo un régimen de temperaturas comparativamente suave. Esto motivó que se propiciaran especies adaptadas a veranos secos y largos y períodos de lluvias torrenciales, lo que han determinado los ecosistemas actuales.
El clima actual se caracteriza por inviernos suaves y veranos calurosos y secos, con mucha variabilidad en el régimen de lluvias, más abundantes en las montañas (donde pueden superar los 1.500 Mm.) y escasas en el sur (por debajo de los 350 mm). La temperatura media anual de las zonas litorales es de unos 16,5 ºC, mientras que en invierno es superior a los 10 ºC. En verano, el calentamiento del aire en la zona central de la isla, genera corrientes de aire más fresco y húmedo proveniente del mar, denominado ‘embat’. Esta brisa marina entra en tierra a partir del mediodía en las zonas no protegidas por las alturas de la Sierra de Tramuntana. Por otro lado, existen otros vientos predominantes que, a menudo, llevan agua de mar en forma de spray (‘maresia’) y que condicionan el paisaje, con arbustos pequeños, redondeados y tumbados.
Son comunes los frentes polares, que descargan lluvias y traen aire siberiano. Mallorca también se ve influenciada por el anticiclón de las Azores, que determina el verano cálido. En otoño se dan episodios de gota fría, por la llegada de masas de aire frío en altura combinadas con las altas temperaturas del mar, calentado durante el verano.