ProNature Travel confía en el potencial que tiene
Mallorca para equilibrar la conservación del patrimonio natural y
cultural con el ecoturismo sostenible durante los próximos años.
Asumimos la
responsabilidad de reinvertir los beneficios obtenidos por ProNature
Travel en proyectos locales de conservación y desarrollo rural a través
de la Fundación para la Conservación del Buitre Negro y la Fundación Vida
Silvestre Mediterránea.
Además, la iniciativa plantea nuevos
productos que aprovechan los recursos turísticos ya asentados en el
territorio y benefician directamente a la población local.
El
turismo que visionamos es atractivo, competitivo y económicamente viable
respetando la naturaleza, el paisaje y el mundo rural.
Ecoturismo y Conservación
El Ecoturismo,
en su pleno significado, implica minimizar el impacto de los turistas en las
áreas protegidas y naturales, el aprendizaje a través de la apreciación de la
naturaleza y el apoyo a la conservación de las tradiciones, que a su vez
estimulan el desarrollo económico del destino.
"Responsible travel to natural areas that conserves the environment
and improves the well-being of local people." (TIES, 1990)
La Conservación
en nuestro contexto, significa protección de los valores naturales, culturales
y paisajísticos, incluyendo tanto la biodiversidad de especies de flora y fauna
como el patrimonio histórico, arquitectónico y cultural del entorno.
En el caso de Mallorca, es evidente que el turismo
convencional, que tuvo su auge en la década de 1970, no era sostenible, dio
lugar a desajustes ecológicos provocando un impacto creciente en los recursos
naturales, y no atendía a las necesidades básicas de la población rural. Sin
embargo, la isla alberga un rico espacio y mundo rural destando muchos tesoros
naturales de gran valor para la conservación como la Serra de Tramuntana, el
archipiélago de Cabrera o el humedal de s ´Albufera. Para una isla
relativamente pequeña, su biodiversidad es inmensa. Mallorca acoge a más de 43
especies de plantas endémicas (más de 120 para las Islas Baleares) y la última
población insular de Buitre negro en el mundo.
Poco a poco, durante los últimos quince años, la
sensibilidad ambiental tanto de las administraciones, el sector turístico como
de la sociedad en su conjunto ha aumentado notablemente y el concepto de
turismo en Mallorca ha ido experimentando diversos cambios positivos. La
popularidad de los establecimientos rurales, la oferta de vacaciones de
senderismo y ciclismo y una demanda turística más concienciada con el medio
ambiente, convierten hoy a Mallorca en un destino más verde y capaz de ser sostenible.